Este post viene a mostrar la real crudeza de mi interior. Lo humanos que somos. No pretendo ocultar nada de mí misma y quiero ser auténtica a todos ustedes.
No todos los días son de color de rosa. Y eso, imagino que ya lo sabrás. Hoy quiero contarte qué me está pasando. No me ha pasado nada grave. Así que tranqui… Pero, necesito contarte esto y que sepas que si estoy un poco más inactiva en la redes sociales, es simplemente porque soy humana.
Te explico mejor:
Hace unos días que me siento de esta forma, sin ganas de escribir, sin ganas de crear contenido para las redes sociales, sin ganas de trabajar, sin ganas de sociabilizar… Solo tengo ganas de encerrarme en mi mundo y avanzar imaginando la historia fascinante de Fede y Ana.
Me siento un poco caprichosa, por tratar de darle un significado a lo que me pasa. Porque siento que no tengo que estar así y que debería esforzarme más para conseguir mis objetivos personales y profesionales. Pero… Por otra parte, soy consciente de que debería darme ese tiempo para mí misma. Recluirme si lo necesito y esperar a que pase. Son solo dos o tres días que necesito escapar, viajar a otros mundos, crear y explorar sensaciones nuevas. Aunque, mientras lo hago me siento culpable por no tener las energías suficientes para estar con mis seres queridos, mis amigas y todo mi entorno.
¡No es que esté descontenta con mi vida! Para nada. Adoro mi vida, la disfruto todo el tiempo y agradezco todo lo que tengo y soy hoy en día. Pero una parte de mí me pide frenar y descansar. Buscar la paz interna que consigo cuando imagino mis historias.
Tal vez, sea una manera de desestresarme y darme un tiempo de tranquilidad. Las fuerzas para seguir. Tal vez, lo haga como un mecanismo de defensa involuntario para no perder las ganas de seguir avanzando y creciendo.
Soy así y debo esforzarme más. Esforzarme para entenderme y darme mi espacio si es que lo necesito.
Gracias por leerme y acompañarme.
¿A tí te ha pasado esto alguna vez? No tengas vergüenza en abrirte conmigo y la comunidad. Estamos para ti como ustedes están para mí.
¡Besos!
Mariana Casella
Autora de la saga «¿Puedes amarme en silencio?»
Deja una respuesta